por Rodríguez Jr.

Viva México que empiece la F1ESTA

15 Septiembre 2016 | 06:15 PM

No tardará en dar inicio el holgorio, pero más vale hacer conciencia que todo lo que comienza está condenado a terminar.

A la fiesta de la velocidad en México se le había dado el pistoletazo de salida con una carrera que se ha vuelto inmortal: la primera edición de la “Panamericana”. Una prueba a toda mecha y de largo aliento que daba comienzo en el río Bravo y terminaba en el Suchiate o que bien que se podría recorrer del sur al norte. Hendía la columna vertebral del suelo patrio.

Fue una época legendaria y como se ha dicho, la piedra fundacional de la afición tricolor.

Con el objetivo de promover la industria del automóvil americana y al país con sus encantos turísticos, en realidad se originó un gusto y una comezón muy sana por los autos a toda rapidez. La prueba inaugural recibió el banderazo de largada el día 5 de mayo de 1950 en Ciudad Juárez y terminó el 10 de mayo en Tuxtla Gutiérrez. La Batalla de Puebla y la celebración del las mamás, mayor jalón tricolor, que sólo será posible al celebrar el alzamiento del padre Miguel Hidalgo. Empezaba la emoción brutal a manera de fiesta que sigue hasta estos días.

La “Pana” sigue su vida y para la cuarta edición –en 1953– sucede una catástrofe, se mata en Silao el corredor italiano Felice Bonetto sobre un Lancia. Había grandes marcas de coches inscritos y corredores mundialmente famosos: Umberto Maglioli y Piero Taruffi entre otros. El pueblo y su picardía tan aguda discurren un epigrama muy breve y determinante que es la consigna para que se amacice el fervor por los grandes ases del volante: “por Taruffi, Bonetto se dio en toda la Maglioli”. Después bailaba en boca de medio México, con el tema de las carreras entrelineado.

Había detonado el fervor por la F1esta y cómo no, con un piloto muerto y la chunga, la broma, al paso de ésta vida, a otra etapa quizás mejor. Las famosas calaveras y las calaveritas de azúcar que convierten lo fúnebre en graciosa vacilada.

México es una fiesta irremediable y por ello es que ésta debe de proseguir. En lo cotidiano o en lo extraordinario más vale agarrarle la plenitud a la vida, instante por instante, porque después quién sabe. Es tan simple de entenderlo, que basta atenerse a las prédicas de José Alfredo, “la vida no vale nada”. De modo que nada tan sano, como eso de darle vuelo a la hilacha. Y que vivan los héroes que nos dieron patria…

De pie o sentados. Quietos o en movimiento de cualquier modo: el tiempo se va, los instantes vuelan. No hay que dejarlos huir como espantajos.

Por eso valga la moraleja tricolor: ahora mismo, en uno de los días más mexicanos del año, es el momento más oportuno para comprar tus boletos de la F1esta más rica.

Nos tenemos que encontrar en la tan famosa F1esta de la velocidad: a partir del 28 de octubre, antes de que la vida termine.

 

¡No te la puedes perder!

 

Fotos:

Sutton

www.webcamsmexico.com

 

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